Con Carolina Adamovsky, Javier Lorenzo, Juliana Muras, Analía Sánchez, Mariano Sayavedra y Carolina Tejeda
Colaboración artística Gabriel Baigorria
Diseño sonoro y composición musical Marcelo Katz
Diseño de iluminación Alejandro Le Roux
Asistencia de iluminación Magalí Perel
Diseño de vestuario Mariana Seropian
Diseño de escenografía Cecilia Zuvialde
Dirección Carolina Adamovsky
Producción TNC Romina Ciera
Asistencia de dirección TNC Pablo López y Matías López Stordeur
Un grupo de amigos se reúne a comentar la obra de teatro que acaban de ver.
Como en un absurdo juego de cajas chinas, el espectador se irá dando cuenta de que no todo es lo que parece y que la “alegre e intrigante” obra que vieron tiene mucho de ellos mismos.
Alejandro Zingman, con el humor que lo caracterizaba, escribió su obra póstuma en homenaje al teatro, a sus espectadores y a la generación de la cual formó parte.
“Más allá de mis amores y desamores con el teatro, siempre quise defenderlo. Porque es una fuente de virtudes y un arte que no puede dejar de admirarse por su nobleza que resiste a los siglos, y porque siempre estuvo a mano para multiplicar el sentido de la experiencia humana.”
Alejandro Zingman