EL TEATRO

EL TEATRO FEDERAL. EL DE LA MEMORIA Y LA PLURALIDAD

FACHADA


Una historia que cumplió 95 años

La inauguración del Cervantes el 5 de setiembre de 1921, tuvo una doble significación. Por un lado, para el país, constituyó un verdadero acontecimiento cultural y social que convocó a artistas, intelectuales, políticos y, por cierto, a lo más granado de la sociedad de principios de siglo. El suceso mereció un despliegue excepcional por parte de la prensa porteña. Por otro, fue la cristalización del sueño más anhelado de la actriz española María Guerrero y su esposo Fernando Díaz de Mendoza, matrimonio que no sólo empeñó su voluntad y toda su energía, sino su fortuna personal para concretar el proyecto de construir en Buenos Aires el estupendo coliseo.

Actriz, directora de escena, maestra de artistas y musa inspiradora de los dramaturgos de su tiempo, María Guerrero llegó por primera vez a Buenos Aires en 1897, encabezando la compañía que dirigía con su esposo.

Tenía 30 años y un nombre que se asociaba con la renovación del arte dramático y escénico de España, donde el público la amaba. Sin ella, el teatro español contemporáneo, acostumbrado hasta aquel momento a los telones pintados y a un vestuario adquirido en las proximidades del Rastro, no hubiera alcanzado el apogeo que consiguió. Para el público burgués de entonces fue una revelación ver reconstruido el drama histórico en su verdadero ambiente y presenciar la comedia de salón en su apropiado marco de elegancia. No fue menor el reconocimiento del público argentino. La compañía Guerrero- Diaz de Mendoza o del Teatro de la Princesa de Madrid, que la Guerrero y su marido dirigían, rápidamente consolidó su prestigio en Buenos Aires. Durante la primera década del siglo XX, el desaparecido teatro Odeón la esperaba cada año para la presentación del amplio repertorio que ya sabía de los aplausos del público español. Jacinto Benavente, Eduardo Marquina, los hermanos Quintero, Ortega Munilla, y, por supuesto los clásicos Calderón, Tirso de Molina, Rojas, Ventura de la Vega, eran los autores preferidos de la actriz.

Los diarios y las revistas de la época no dejaban de elogiar las presentaciones de María Guerrero: “Su admirable temperamento, su vasta cultura artística, su dicción impecable…” “Las temporadas del Odeón constituyen uno de los acontecimientos salientes -y más cariñosamente esperados- de la vida invernal de la metrópoli… No sólo en el teatro, sino también en los salones y en las tertulias selectas de nuestro mundo social, se acogen y celebran íntimamente los rasgos ya familiares de la gentil artista: su conversación espiritual, su gracia tan castellana, su porte distinguido, en suma, su cultura de elevado gusto”.

María Guerrero era una aristócrata a la española. Así la consideraban sus seguidores y también los intelectuales de la época por su amor al prójimo y por su sentido democrático de la vida. Es verdad que ella y su marido vivían y viajaban siempre como grandes señores que satisfacían sus deseos y caprichos; sin embargo, una generosidad sin límites impulsó siempre las acciones del matrimonio.

El proyecto se hace realidad

En 1918, los diarios anunciaron la construcción del teatro de los esposos Guerrero-Díaz de Mendoza en el terreno de la esquina de Libertad y Córdoba. Ambos actores se lanzaron a la empresa con pocos recursos, pero comprometiendo hasta al mismo rey de España para que todo el país trabajara sin condiciones. Tanto se entusiasmó Alfonso XIII con este proyecto que se constituiría en alta tribuna del arte y del idioma castellano, que adhirió a su realización y ordenó que todos los buques de carga españoles de su gobierno que llegasen a Buenos Aires debían transportar los elementos artísticos indispensables para el Cervantes.

Diez ciudades españolas trabajaron para el suntuoso teatro: de Valencia, azulejos y damascos; de Tarragona, las losetas rojas para el piso; de Ronda, las puertas de los palcos copiadas de una vieja sacristía; de Sevilla, las butacas del patio, bargueños, espejos, bancos, rejas, herrajes, azulejos; de Lucena, candiles, lámparas, faroles; de Barcelona, la pintura al fresco para el techo del teatro, de Madrid, los cortinados, tapices y el telón de boca, una verdadera obra de tapicería que representaba el escudo de armas de la ciudad de Buenos Aires bordado en seda y oro.

También el núcleo más prestigioso de los círculos sociales, financieros y artísticos porteños fue generoso en la ayuda moral y material que prestó.

El diseño y la ejecución de las obras estuvo a cargo de los arquitectos Aranda y Repetto quienes, junto con la Guerrero, estuvieron de acuerdo para que la fachada del edificio reprodujera en todos los detalles a la de la Universidad de Alcalá de Henares, de estilo Renacimiento y columnas platerescas. La construcción y ornamentación del Cervantes demandó cerca de setecientas personas entre operarios y artistas, pero todo fue ideado, corregido y también modificado mediante la constante y sagaz vigilancia de María Guerrero.

Amplia y elegante, la obra fue cobrando forma hasta que al fin, el 5 de setiembre de 1921 se inauguró con gran pompa y con la señora Guerrero interpretando La dama boba de Lope de Vega, una pieza que había marcado tantos momentos trascendentes de su vida. El Teatro Cervantes – María Guerrero no aceptó nunca las reiteradas sugerencias de bautizarlo con su nombre – parecía un milagro de fe. En realidad fue otro acto de amor por el teatro de esta mujer que le había entregado su vida a la escena.

Los altos costos de mantenimiento y la impericia de Fernando Díaz de Mendoza en el manejo administrativo derivaron en un fuerte endeudamiento. En 1926, cuando la deuda alcanzó una suma millonaria, los agobiados esposos propietarios del Cervantes sintieron que no tenían más alternativa que rematar el edificio en subasta pública.

Entre los amigos dilectos de María y Fernando se destacaba el autor argentino Enrique García Velloso. Se habían conocido en 1897 y construyeron desde entonces una sólida amistad. Fue precisamente la intervención de García Velloso lo que permitió que el Teatro Cervantes pasara a ser patrimonio nacional.

Por decreto de julio de 1924, el entonces presidente de la República Marcelo Torcuato de Alvear creó el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Al año siguiente, la Comisión Nacional de Bellas Artes estudió la forma de dar al país un teatro oficial que fuera también el escenario lógico de los futuros alumnos del Conservatorio. Para cristalizar el proyecto, García Velloso, en su carácter de vicedirector del Conservatorio y consejero del citado organismo, planteó la posibilidad de lograr de inmediato el edificio para el teatro oficial, revelando la situación económica que atravesaban los propietarios del Cervantes: ” Todos ustedes conocen esta soberbia casa de arte y todos están al cabo de las desventuras financieras que, desde antes de su terminación, pesaron sobre sus ilustres iniciadores y propietarios”, argumentó García Velloso. “El Teatro Cervantes está perdido para ellos. De un momento a otro se producirá el ‘crack’ definitivo, y pensando dolorosamente que el magnífico teatro pase a manos mercenarias, aconsejo al gobierno nacional su rápida adquisición y su entrega a la Comisión de Bellas Artes”. Sus fundamentos entusiasmaron al presidente Alvear, quien dispuso que el Banco de la Nación adquiriese el teatro de María Guerrero.

En 1933 se dispuso por ley la creación del Teatro Nacional de la Comedia y se destinó para su funcionamiento el Teatro Cervantes, bajo la autoridad de la Comisión Nacional de Cultura creada, a su vez, por la misma ley. Pasarían dos años, sin embargo, hasta que el objetivo se concretara. En efecto, siendo Matías Sánchez Sorondo presidente de la Comisión Nacional de Cultura, se le encomendó al actor y director Antonio Cunill Cabanellas la organización y dirección de la Comedia.

La designación de Cunill Cabanellas constituyó sin dudas, la piedra fundamental de uno de los mayores acontecimientos de la historia del Teatro Nacional.

Los objetivos esenciales que Cunill enunció y llevó a la práctica fueron especialmente dos. Por un lado, intentar el mejor nivel posible en las realizaciones, lo cual suponía para él un extremo cuidado en los detalles plásticos (escenografía, vestuario, luces, etc.), y una búsqueda constante del perfeccionamiento actoral. Por otro, el apoyo total a los autores nacionales en la elección del repertorio. Para cumplir el primer objetivo, creó un taller de realización escenográfica y uno de vestuario en los cuales se realizaron todos los diseños aprobados para los espectáculos. Con referencia al segundo objetivo – segundo en cuanto a numeración y no, desde ya, en cuanto a su importancia – se designó una Comisión de Lectura integrada por figuras del nivel de José González Castillo, Enrique García Velloso, Leopoldo Marechal y el mismo Cunill, entre otros, guiados todos por la idea de que no es posible un teatro nacional sin la presencia de un gran número de autores nacionales de calidad. Cabe mencionar al equipo de actores, del mejor nivel profesional del momento, que integraron la Comedia Nacional en esos años. Una lista, seguramente incompleta, reúne los nombres de Iris Marga, Eva Franco, Niní Gambier, Maruja Gil Quesada, Tina Helba, Nuri Montsé, Pilar Gómez, María Esther Podestá, Luisa Vehil, Gloria Ferrandiz, Miguel Faust Rocha, Francisco Petrone, Guillermo Bataglia, Santiago Arrieta, Homero Cárpena, Mario Danesi, Angel Magaña, Santiago Gómez Cou, Florindo Ferrario, Pablo Acchiardi.

El debut de la Comedia ocurrió el 24 de abril de 1936 con el ya entonces clásico Locos de verano de Gregorio de Laferrére. Un resonante éxito acompañó la labor de Cunill y su gente.

Para decirlo en pocas líneas, los rasgos fundamentales que caracterizaron la gestión de Cunill en la Comedia Nacional fueron:

-Elevado nivel artístico de los espectáculos en todos sus aspectos.
-El equipo reunido: actrices, actores, escenógrafos, músicos y demás colaboradores convocados.
-Fuerte apoyo a jóvenes autores nacionales, poniendo sus obras en las mismas condiciones de producción que las de los ya consagrados.

Paralelamente a esta labor, Cunill fundó el actual Instituto Nacional de Estudios de Teatro. Inauguró un Museo de teatro en el ala derecha del hall de ingreso al Cervantes, y sentó las bases del Archivo Teatral y de la Biblioteca del Instituto.

En 1941 Cunill Cabanellas renunció a la Comedia Nacional. Se habló de cansancio y hasta de enfermedad del Maestro. Sin embargo, es probable que el motivo que lo llevó a su renuncia haya sido el accionar de una Comisión Asesora del Teatro Cervantes, creada por la comisión Nacional de Cultura a cargo en ese momento de Gustavo Martínez Zuviría, la cual más que asesorar pretendía convertirse en controladora de la gestión.

Los fulgores de la Comedia continuaron por un tiempo bajo las sucesivas direcciones de Armando Discépolo, Elías Alippi y Enrique De Rosas, quienes cerraron un quinquenio de oro en la trayectoria del espectáculo teatral argentino.

Claudio Martínez Paiva, Eduardo Suárez Danero, Roberto Vagni, José María Fernández Unsain, Alberto Vaccarezza y Pedro Aleandro fueron los sucesivos directores hasta 1955, año en que no hubo temporada oficial, pues en diciembre de 1954 el Poder ejecutivo suprimió por decreto la Comisión Nacional de Cultura que presidía Cátulo Castillo.

El 14 de agosto de 1956, el ministro de Educación y Justicia de la Nación Dr. Carlos Adrogué anunció la creación de la Comedia Argentina que comenzaría a funcionar en la sala del Teatro Cervantes. La nueva institución no se limitaría a ser un mero elenco oficial. Por el contrario, aspiraba a la renovación de la literatura dramática y al arte escénico en general.

Esta nueva etapa lo tendría a Orestes Caviglia como director del Teatro Nacional Cervantes, quien inmediatamente definió los objetivos a cumplir: ” Al elenco estable, aseguró, se unirá un laboratorio taller, en el que aparte de dictarse cursos de gimnasia plástica y rítmica, improvisación, dicción, foniatría y recitación coral, se plasmará el estilo propio de la casa, el matiz diferencial del conjunto. Los integrantes verán así prolongado su trabajo escénico en ese centro vivo de enseñanza que les estará reservado. Se ha previsto, agregó, la participación de delegados de los actores, directores, escenotécnicos y asesores literarios en el Consejo que presidirá el trabajo. La Comedia Nacional Argentina será cauce de vocaciones, pero no instrumento de vanidades; por ello, se ha prescindido de las estrellas y se busca que el actor esté al servicio del teatro”.

El 5 de octubre de 1956 se ofreció el primer estreno con la dirección de Orestes Caviglia. La obra fue Facundo en la ciudadela del gran poeta argentino Vicente Barbieri.

Durante su gestión, que se prolongó hasta 1960, Orestes Caviglia llegó a concretar la formación de una compañía homogénea y la difusión de un calificado repertorio. Se estrenaron entre muchas otras obras: Las aguas del mundo de Samuel Eichelbaum, Los expedientes, del por entonces novel escritor Marco Denevi, Asesinato en la catedral de T. S. Eliot, el Don Juan de Moliére bajo la dirección de Jean Vilar que llegó a Buenos Aires con la Compañía de Teatro Popular de Francia, Noche de Reyes de Shakespeare, La casa de Bernarda Alba de García Lorca. Se estrenó también con dirección del mismo autor El pan de la locura de Carlos Gorostiza. La temporada 1960 se abrió en abril con Locos de verano de Gregorio de Laferrére dirigida por Armando Discépolo. En julio, la obra de Bernard Shaw Hombre y superhombre, motivó un conflicto de Caviglia con las autoridades nacionales, ya que el teatro propuso a Inda Ledesma para el papel protagónico, incorporándola así a la Comedia Argentina. El desencuentro determinó el alejamiento no sólo de Caviglia sino de todo el elenco. El director de Cultura, Héctor Blas González, refiriéndose al episodio dijo que era enemigo de la censura pero “defenderé como ciudadano y como funcionario a instituciones que hacen la esencia de nuestro país y a la cultura de Occidente”, en clara alusión a la ideología de Inda Ledesma. Pocos días después, la Dirección de Cultura nombró como nuevo director del Teatro Cervantes a Narciso Ibáñez Menta. Se creó asimismo un consejo directivo que tomó el compromiso de realizar una reestructuración general del Teatro Nacional Cervantes.

Ibáñez Menta anunció la organización de giras por el interior del país por cuenta de un segundo elenco estable. Durante ese año, el Cervantes recibió la visita de calificados elencos extranjeros e inició la temporada 1961 con El burlador de Sevilla de Tirso de Molina. El 9 de junio, el público de Buenos Aires tuvo el privilegio de aplaudir a la compañía Théatre Francaise encabezada por Madelaine Renaud y Jean Louis Barrault. A la mañana siguiente, ocurrió lo que fue calificado como una “catástrofe nacional”: el fuego devoró las instalaciones del Cervantes. Durante el tiempo en que se prolongó la reconstrucción del Teatro, la Comedia Argentina realizó sus representaciones en el teatro Municipal General San Martín, en la sala Regina de la Casa del Teatro, y en el teatro Argentino.

La reconstrucción del teatro

El incendio del sábado 10 de agosto de 1961 destruyó gran parte de las instalaciones del Teatro Cervantes. Si bien la pérdida no fue total gracias a la intervención del secretario técnico Víctor Roo, quien rápidamente accionó el telón de seguridad, los daños fueron muy grandes. La pérdida material se estimó en aquel momento en unos cincuenta millones de pesos. El ministerio de Educación y Justicia aprobó entonces la reconstrucción y remodelación del teatro. Los trabajos se desarrollaron en una superficie de más de diez mil metros cuadrados e incluyeron además, la construcción de un edificio sobre la avenida Córdoba en un solo block de 17 pisos (3 subsuelos, planta baja y 13 pisos altos) en el que quedaron incorporados el nuevo escenario de mayores dimensiones y altura que el original, fosos, parrillas, talleres, salas de ensayo, camarines, depósitos y oficinas para la administración.

Por otra parte, fue totalmente reconstruido el telón de boca, en base a fotografías y restos recuperados de entre los escombros de la sala.

 

 

La reapertura

El Teatro Cervantes se reabrió en 1968. A partir de ese momento y por casi un período de casi tres décadas, las temporadas tuvieron una producción teatral heterogénea. Por cierto, no quedó excluido de los vaivenes políticos del país y sintió, obviamente, el peso de las dictaduras. Sin embargo, directores y elencos prestigiosos se impusieron en sus escenarios a pesar de los obstáculos. La programación privilegió a los autores nacionales pero incluyó obras del repertorio universal.

Osvaldo Bonet, Rodolfo Graziano, Julio Ordano, Julio Baccaro, Omar Grasso, Alejandra Boero, Francisco Javier, Alberto Ure, Villanueva Cosse, José M. Paolantonio, Luis Rivera López, Hugo Urquijo, Daniel Suárez Marzal, Susana Nova, Raúl Brambilla, Roberto Villanueva, Mónica Viñao, Eva Halac, Rubens Correa, Augusto Fernandes, Manuel Iedvabni, Carlos Gandolfo, China Zorrilla, Jaime Kogan, Oscar Barney Finn, Juan Carlos Gené, Javier Daulte, Daniel Veronesse, Luis Romero, Leonor Manso, Alicia Zanca, Andrés Bazzalo, Diego Kogan, Carlos Ianni, se cuentan entre los prestigiosos directores a cargo de las puestas en escena.

El 1° de enero de 1997, siendo por ese entonces director del Cervantes el dramaturgo Osvaldo Dragún, fue otorgada por decreto la autarquía al teatro. Comenzó a regir el 1° de enero de 1997. Fue este un logro o reivindicación largamente anhelado, por el que gente de la cultura había luchado mucho tiempo, especialmente en los últimos años a través de la Asociación Argentina de Actores. Las voces y reclamos de la gente de la cultura hallaron respuesta mediante la sanción de una Ley de Teatro que el país merecía y para que, finalmente, se aliviara al Cervantes de tantos aspectos burocráticos de la administración pública. Si bien el Cervantes sigue dependiendo de la Presidencia de la Nación, a través de la Secretaría de Cultura, a partir de 1997 goza de mayor independencia para administrar sus recursos y por supuesto, para definir los criterios artísticos a seguir.

El 14 de junio de 1999, el teatro y el mundo de la cultura todo se conmovió ante la noticia de la muerte de Osvaldo Dragún. En su homenaje y por cierto, en reconocimiento a su extensa trayectoria, el Salón Azul, ubicado junto al foyer del Cervantes, lleva hoy su nombre. El Teatro quedó a cargo del subdirector Osvaldo Calatayud, quien continuó la gestión hasta diciembre de 1999. Luego fue designado como director Raúl Brambilla, que continuó en funciones hasta diciembre de 2001. En febrero de 2002 asumió como director general Julio Baccaro, junto a Eva Halac como subdirectora.

Desde abril de 2006 y hasta mediados de 2007 el licenciado Alejandro Samek quedó a cargo de la dirección. Lo sucedió Rubens W. Correa, acompañado por Claudio Gallardou en la subdirección hasta final del año 2016. Actualmente es Alejandro Tantanian quien se encuentra desempeñando el cargo de director del Teatro Cervantes acompañado por Luz Blanco en la subdirección.


Sala María Guerrero

La Sala María Guerrero es la principal. De clásico diseño “a la italiana”, tiene capacidad para ochocientos sesenta espectadores distribuidos en los sillones fraileros de la platea – con capacidad para trescientas cuarenta y ocho personas – en los palcos bajos, balcón y altos, en la platea balcón, tertulia y paraíso. Las puertas de acceso a los palcos están diseñadas a la manera de las viejas abadías españolas. Pequeños candiles de bronce en forma de aceitera iluminan los pasillos. Cortinas de damasco de rayón separan los palcos de los antepalcos. “En los antepalcos, hacemos la miniatura de una antesala a lo Felipe IV” – describía con entusiasmo la actriz española María Guerrero, cuando le relataba a un periodista el proyecto de su teatro, durante una entrevista en julio de 1920. Estas salitas, están acondicionadas con espejos, percheros y un banco con respaldo e, inicialmente, también tenían un bargueño, para que los propietarios de los palcos o los abonados guardaran sus efectos personales.

El escenario

Mide 16 x 28,50 metros, incluida la capilla. Posee un disco giratorio central de 12 metros de diámetro a nivel del escenario. El piso del disco está formado por tableros de madera de 1 x 1 metro. Setenta y dos de estos son desarmables para permitir la formación de desniveles. A 3,30 metros por debajo de este disco existe otro similar, intermedio, para facilitar los trabajos sobre el principal.

Escenario levadizo: delante del proscenio, un escenario levadizo de 12 x 2,70 metros, permite prolongar el escenario, extender la platea o conformar el foso para una orquesta. Está integrado por tres ascensores de funcionamiento independiente, con acoplamientINFORMACIÓN TÉCNICA DE LA SALAo eléctrico para marcha conjunta. El recorrido total es de 2,05 metros.

Un telón de seguridad de 12,20 x 9,90 metros, se acciona mecánicamente desde la cabina de seguridad en eventuales emergencias.


Sala Orestes Caviglia

La Sala Orestes Caviglia, llamada hasta 1996 Argentina, funcionó originalmente como confitería y bar. Luego fue ganada como otro ámbito para las representaciones teatrales. Propicia para obras de cámara y espectáculos de carácter intimista, tiene tres filas de sillas con tallado mudéjar que dan capacidad a ciento cincuenta espectadores. Su disposición en semicírculo, enmarca el espacio escénico a nivel del piso, donde los actores juegan la acción.


Sala Luisa Vehil

La Sala Luisa Vehíl, inspirada en el Salón María Luisa del Palacio de Oriente de Madrid, tiene capacidad para 120 espectadores sentados. Es también conocida como Salón Dorado por el efecto de todos sus elementos decorativos con acabado en dorado a la hoja.

La Sala Luisa Vehíl no tiene escenario ni platea, y permite su acondicionamiento de acuerdo con las necesidades del espectáculo, conferencia u otro tipo de acontecimiento que se desee celebrar.


Próximamente




El Programa El Teatro Cervantes – Teatro Nacional Argentino produce en el país se propone identificar y hacer visible la diversidad de manifestaciones escénicas del país, con el objetivo de estimular la producción, la investigación y la experimentación en el territorio nacional. En este sentido, el teatro busca trascender los límites del edificio central para estimular proyectos escénicos fuera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El Teatro Cervantes no se considera un irradiador de saberes teatrales desde un imaginario centro a una imaginaria periferia, sino más bien un nodo en una compleja red de prácticas teatrales potenciales y reales: un dínamo con la fuerza suficiente para estimular y hacer circular saberes y prácticas de un punto a otro del territorio.

Todas las obras de este programa han sido seleccionadas a partir de la convocatoria “Teatro Cervantes – Teatro Nacional Argentino produce en el país”


Territorios en conflicto – Ciclo de conferencias performáticas
Este ciclo propone cruces entre las artes visuales, el teatro, la performance y el ensayo crítico, a partir de diferentes investigaciones que una serie de artistas llevan a cabo en distintos territorios en conflicto de nuestro país. Los resultados de estas investigaciones trazan preguntas, conclusiones y aproximaciones a los diferentes conflictos, a la vez que crean un dispositivo escénico para compartirlos y comunicarlos.


La siempre recordada y altruista (hoy fallecida) actriz Lyde De Luca de Mirelman -más conocida por su nombre artístico Lydé Lisant- tuvo la iniciativa de fundar, junto a los señores Norberto Uman, Eugenio Manuel López de Gomara y un grupo de simpatizantes del Teatro Nacional Cervantes, una asociación sin fines de lucro denominada “Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes”. Fue el 19 de junio de 1984. Al año siguiente, precisamente el 7 de mayo, la Inspección Gral. de Justicia del Ministerio de Justicia de la Nación, aprobó el Estatuto que le permitió a la flamante Asociación comenzar a desarrollar una obra de interés general con los siguientes fines:

“Promover y difundir las actividades culturales y artísticas en general del Teatro Nacional Cervantes en todo el ámbito del Territorio Nacional y en el exterior. Participar y apoyar iniciativas, obras y empresas de carácter cultural, artístico y educacional que correspondan a los fines del teatro. Organizar conferencias, seminarios, cursos y exposiciones, editar libros y otras publicaciones. Promover la formación y perfeccionamiento de autores, directores y actores teatrales. Proyectar y ejecutar actividades culturales; promover y apoyar giras artísticas hacia el interior y exterior del país; instituir becas, subsidios y menciones honoríficas destinadas a estimular la actividad artística.”

Desde su iniciación hasta el presente, la Asociación lleva adelante su cometido mediante el aporte de sus asociados, donaciones, alquiler de las salas del Teatro para eventos de embajadas, institutos, fundaciones, asociaciones de beneficencia, sindicatos, Secretarías y Ministerios de la Nación, institutos de investigación, actos de colación de grado, proyecciones de filmes, recitales artísticos, filmaciones para televisión y cine, dictado de cursos de teatro para alumnos de escuelas secundarias, etc.

Anualmente, un jurado integrado por representantes de diversos ámbitos de la quehacer cultural, en especial el teatral, y el periodismo, evalúa los espectáculos del último año y, en un acto cultural y artístico, otorga el “Premio María Guerrero” consistente en una estatuilla de bronce (que evoca la figura de la gran actriz española en su composición de La niña boba de Lope de Vega) a los ganadores de los siguientes rubros: ACTOR – ACTRIZ – DIRECTOR – AUTOR – ESCENÓGRAFO – VESTUARISTA – ILUMINADOR .- TRAYECTORIA – MENCION ESPECIAL Y PREMIO ESTÍMULO, habiendo aprobado esta Asociación otorgar a partir de 2011 el premio a ACTOR DE REPARTO y ACTRIZ DE REPARTO.

La Embajada de España apoya desde hace años la labor desarrollada por la Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes, donando las estatuillas y, en algunas ocasiones, pasajes a España para los primeros actores. El Sr. Embajador prestigia con su presencia el acto, al igual que autoridades nacionales y extranjeras.


Comisión Directiva
Presidenta: Norma Duek
Vicepresidente: Daniel Marcove
Secretaria: Linda Máximo
Prosecretaria: Lic. Laura Rosemberg
Tesorera: Mercedes Aizpún Noaín
Protesorera: Beatriz Bonet

Vocales
Dra. Sabrina Duek
María Magarelli
Carol Kirchheimer

Asesor Legal
Dr. Miguel Teitelbaum

El Jurado actualmente está integrado por:
Berruti, Rómulo
Celentano, Rosa
Durán Giménez-Rico, Manuel
Faillace, Magdalena
Lafauci, Jorge
Lavanga, Juan
Llorens, Carlos
Máximo, Linda
Mazas, Luis
Seoane, Ana



AUTORIDADES NACIONALES
Presidente de la Nación Ing. Mauricio Macri
Vicepresidente de la Nación Lic. Gabriela Michetti
Ministro de Cultura de la Nación Pablo Avelluto
Secretario de Cultura y Creatividad Enrique Avogadro

TEATRO NACIONAL CERVANTES
Director Alejandro Tantanian
Subdirectora Luz Blanco
Curaduría Ariel Farace, Carlos Gamerro, Gabriela Massuh, Oria Puppo, Rubén Szuchmacher
Coordinación ejecutiva Martín Tufró, María Zago
Dirección de administración Ana Belaustegui
Dirección de producción Marcelo León
Producción artística Silvina Rodríguez
Dirección técnica Patricio Sarmiento
Coordinación escenotécnica Nélida Beatriz Martínez
Coordinación electrotécnica Daniel Zappietro
Diseño y comunicación visual Martín Gorricho
Jefa de prensa Aída Giacani

ASOCIACIÓN AMIGOS DEL TEATRO CERVANTES
Presidente Norma L. Duek
Vicepresidente Daniel Marcove




-2014-

-Resolución del Receso Vacacional-

Convocatorias vigentes

1) Comité Nº1 Dirección Técnica: Base de Técnico de Electrotecnia Teatral y Base de Escenotecnia Teatral
Actas 2 y 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 10 (Escenotecnia)Acta 11Acta 12

2) Comité Nº2 Departamento de Prensa y Difusión: Base Asistente de Prensa, Auxiliar de Prensa y Cadete
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 14

3) Comité Nº3 Dirección de Administración: Base de Asistente Administrativo (Discapacidad), Asistente Administrativo y Auxiliar Electricista
Listado de inscriptos: Acta 2
Listado de admitidos y no admitidos: Acta 3
Acta 4 Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13

4) Comité N°4: Base Responsable Especialista en Liquidaciones, Pagos y Rendiciones, Base Especialista en Gestión Contable
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10

-2015-

-Resolución del Receso Vacacional-

5) Comité N° 1 – 2015 – Producción: Bases de concursos
Acta 2 Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 15Acta 16Acta 17

6) Comité N° 2 – 2015 – Técnica: Bases de concursos
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 14Acta 15Acta 16Acta 17

7) Comité N° 3 – 2015 – Técnica: Bases de concursos
Acta 2 – Acta 3 – Acta 4 Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9 Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 14Acta 15Acta 16Acta 17

8) Comité N° 4 – 2015 – Dir. Admnistración y Dir. Producción: Bases de concursos
Actas 2 y 3Actas 4 y 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 14Acta 15Acta 16

9) Comité N° 5 – 2015 – Dir. Administración Bases – Dir. Gral Base – Prensa Base
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12

10) Comité N° 6 – 2015 – Bases
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9 y 10Acta 11Acta 12Acta 13

Comité N° 6 BIS – 2015
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7 – Acta 8 – Acta 11

Convocatorias extraordinarias 2015

11) Comité N° 7 – 2015 – Dir. Administración: Bases
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 14Acta 15

12) Comité N° 8 – 2015 – Dir. Administración: Bases – Asistente en Soporte Técnico: Base
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8 Acta 9Acta 10Acta 11 – Acta 12 – Acta 13Acta 14 – Acta 17Acta 18

13) Comité N° 9 – 2015 – Dir. Administración: Bases
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11Acta 12Acta 13Acta 14Acta 15 – Acta 16

14) Comité N° 10 – 2015 – Dir. Producción, Administración, General y Prensa: Bases
Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10 – Acta 12

15) Comité N° 11 – 2015 – Dir. Técnica Bases
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10 – Acta 11 – Acta 12 – Acta 13

16) Comité N° 12 – 2015 – Dir. Técnica Bases
Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10 – Acta 11 – Acta 12 – Acta 13Acta 14 – Acta 20

17) Comité N° 1 – 2013 – Dir. Administración Bases
Acta 2Acta 3Acta 4Acta 5Acta 6Acta 7Acta 8Acta 9Acta 10Acta 11


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