ELENCO (por orden alfabético)
Argentina Rosario Albornoz
Ruperto Gonzalo Amor
Bailarina / Paisana/ Soldado Rosario Asencio
Músico / Guitarrista principal / Cantor / Paisano Paraná Berreta
Rosita / Paisana Gabriela Biebel
Bailarín / Paisano / Soldado Fabricio Blanco
Músico / Bombista principal / Paisano Camilo Carabajal
Música / Flautista / Paisana Martha Humbert Dunoyer
Bailarín / Soldado desafiante / Paisano Emiliano Luna
Santos Vega Federico Llambí
Bailarina / Paisana Soledad Mangia
Payador Contreras Yacaré Manso
Juan Sin Ropa Pedro Maurizi
Ña Rufina Florencia Mendizabal
Ño Gumersindo Roberto Monzo
Cirilo Guido Napolitano
Ña Vicenta Mariana Ortiz Losada
Doña Elvira Mariela Passeri
Bailarina / Paisana Solsiré Pinto
Coro Gimena Riestra
Bailarina / Paisana / Soldado Maia Roldán
Jacinto Alejandro Segovia
Músico contrabajista y multiinstrumentista / Paisano / Pulpero Fernando “Fefo” Sellés
Bailarín / Soldado / Paisano / Guitarrero Rodrigo Vallejos
Música violinista / Paisana Eliana Vazquez
Coro / Don Paulo / Sargento de policía Alejandro Viola
Reemplazo de Camilo Carabajal Matías D’Alessandro
Coreografía Gustavo Carrizo
Coreógrafa asociada en ritmos urbanos Rosario Asencio
Colaboración en Malambo Adrián “El Pola” Verges (Ballet Folklórico Nacional)
Coach vocal Katie Viqueira
Diseño audiovisual Franco Gregoris
Diseño de iluminación Sandro Pujía
Diseño de vestuario Analía Cristina Morales
Diseño de escenografía Ariel Vaccaro, Paola Delgado
Diseño de sonido Pablo Minici
Composición y música original Diego Pérez
Dirección musical, composición y arreglos Fernando “Fefo” Sellés
Codirección Guadalupe Bervih, Andrés Sahade
Dirección general Daniel Casablanca
Producción TNC Silvia Oleksikiw
Asistencia de dirección TNC Pablo López, Marcelo Mendez, Alejandro Pellegrino
Un regreso a la gauchesca
Hace unos 100 años el teatro argentino inició una polémica sobre sus orígenes: ¿están en el siglo XVIII y la mítica Ranchería o se consolidaron mucho más recientemente en el picadero del circo criollo?
Lo indudable es que alrededor de 1890 el llamado “teatro gauchesco” se impuso por sobre las viejas compañías españolas y generó los primeros elencos nativos, con temas y personajes del país. El público abrazó la novedad y el modesto medio teatral porteño se transformó en un fenómeno de masas.
Hoy rescatamos uno de sus títulos menos transitados y, paradójicamente, el de más estirpe: Santos Vega. Su leyenda, la del payador de los pagos del Tuyú que reta al mismo diablo, lo emparenta con figuras universales como el violinista italiano Paganini y se adelanta en un siglo al guitarrista de blues Robert Johnson. De sus muchas encarnaciones teatrales elegimos la del poeta Luis Bayón Herrera (1889-1956), curiosamente un español aporteñado y también pionero del cine argentino, quien hoy debuta en nuestro Teatro Nacional Cervantes.
Gonzalo Demaría
“¿Santos Vega es leyenda? ¿Santos Vega existió?”
Para nosotros Santos Vega es la excusa, una puerta, es puente que nos traslada al principio de todos los comienzos en una secuencia de imágenes, cuadro telúrico vivo que es espejo de lo nuestro, lo propio que parece perdido pero solo está dormido.
Una llegada, una partida, el primer beso, un profundo dolor, una pelea, otra batalla, una pena penita pena, la primera, aroma a pastelitos y empanadas entre milongas, malambos y chacareras, todo tan nuestro que no lo pensamos, es un sentir, y el teatro es llave.
¡Que se abra el telón! Comienza el viaje, este viaje de regreso a nuestra génesis: un golpe al centro del legüero para volver a vivir lo primero, y así abrazar lo nuevo.
Daniel Casablanca