CHONGO TRISTE

ESCRITA Y DIRIGIDA POR ALBERTO VILLA

PRÓXIMAMENTE

SALA ORESTES CAVIGLIA


Chongo triste es un drama leather, situado en los albores de los años 2000, en una suite que combina una vista majestuosa de la cordillera apenas nevada, junto con una cama con fustas, máscaras y cuerdas de polietileno. Frente al paisaje fulgurante que amenaza con romper la ventana y entrar, en la fría comodidad de un hotel de lujo, Kevin y Aníbal esperan el sonido de un mensaje en la sala gay del chat de Uol. Del otro lado de la notebook está @chongo triste, un personaje que llegará al hotel para conformar un triángulo sexual y afectivo cuyos puntos y ángulos serán, finalmente, difíciles de unir.

Esta ficción crepuscular narra las pequeñas aventuras que unen el placer, el dolor y el amor, a partir de un viaje por las rutas del deseo que termina develando la profunda necesidad de sosiego y compañía de los tres protagonistas. Como si la obra fuese, en definitiva, una elegía de la soledad en la era de la emergencia de las redes sociales.

Finalmente, si algo termina uniendo a este triángulo es no tanto la experimentación sexual, la hagiografía sado-masoquista y la alianza entre placer y sumisión, sino más bien otra droga que los tres personajes consumen: la escritura. Escribir, en libros o en el chat; escribir en cualquier medio o soporte, incluso después de la muerte, aunque sea ‘triste letra mal escrita’. El drama del fetichismo aparece reemplazado por el drama de la escritura; en Chongo triste, la letra está más sexualizada que las máscaras y que el dolor.
La escritura emerge, entonces, como el verdadero rito de pasaje, el único modo de conectar los cuerpos con la realidad.”

Andrés Gallina


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