ECO 1

ECO. ESTADÍAS DE COMPOSICIÓN

SALA PISO 11


Mauro Zannoli
NO TODO ES MISCELÁNEA
para electrónica en 3D

El síndrome de fatiga informativa es la enfermedad psíquica producida por el exceso de información. Algunos de sus síntomas: parálisis de la capacidad analítica, perturbación de la atención, inquietud general o incapacidad para asumir responsabilidades. El concepto fue acuñado por el psicólogo británico David Lewis en 1996.
La capacidad analítica es poder prescindir de lo que no pertenece esencialmente a la cosa.
La capacidad analítica es poder distinguir lo esencial de lo que no lo es.
La capacidad analítica es el pensamiento, el exceso de información lo atrofia.
A través de patrones rítmicos de falsa regularidad, una exploración tímbrica del ruido inmersivo, y un dispositivo lumínico, No todo es miscelánea metaforiza sobre el exceso y la manipulación de la información en la era de las redes sociales.

Dispositivo Lumínico: Agustín Colli, Giselle Denise Huascarriaga.

 

Ezequiel Menalled
EL TIEMPO HECHO AÑICOS
para violoncello, contrabajo, textos, visuales y electrónica en 3D

En su libro La salvación de lo bello el filósofo Byung-Chul Han reflexiona acerca de la transformación del concepto de belleza en la sociedad actual. Dicha transformación resulta de la exclusión de la fealdad junto con la satinización de la realidad, despojando a ésta de todo elemento confrontativo que lleve a la reflexión y al cuestionamiento a fin de que permanezca agradable para el receptor. La impaciencia y la superficialidad receptiva y reflexiva son aspectos fundamentales en la visión del autor, para quien la expansión saturada de la comunicación a través de las redes sociales-digitales está modificando radicalmente los modos no sólo de representación de la realidad sino, también, de percepción de la misma. Inspirada en estas ideas, y a través de la combinación entre música y escritura, El tiempo hecho añicos se propone alejarse de la pura forma estética para invitar al espectador a atender paciente a la revelación sutil del contenido.

Bruno D’Ambrosio: violoncello.
Manuel Volpe: contrabajo.
Luz Lassizuk: texto y visuales.


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